
Jai Rius ha elaborado sus esculturas con diversidad de materiales, pero es el hormigón el material con el que se encuentra más cómodo. A partir de un diseño previo y después de un proceso de modelado y molde perdido es como consigue la forma. Esta se complementa con diversidad de elementos plásticos y de objetos. La policromía y la aplicación de imagen plana sobre aluminio son básicos para que la fusión de los elementos y la sobriedad del cemento se mezclen y den a su obra un aire de frescura, de connotaciones kitsch y de humor, que culminan la escultura.
Este proceso escultórico le conduce a entrar en el mundo de la imagen plana, el collage virtual, el juego de imágenes, la fotografía, los objetos y el color. Y todo ello, procesado mediante el escáner se convierte en lo que Jai denomina estatuas planas.